Nuestro viaje a Extremadura

¡Parece mentira que ya haya pasado casi un mes desde que fuimos a Extremadura! Pero fue un viaje inolvidable, por eso, para los que no fuisteis o para los que queréis recordarlo, ¡relataré brevemente algunos de los mejores momentos del viaje!
Viernes por la mañana: listos para convivir tres días juntos en Extremadura, primer destino: Cáceres. Entre amigos, amigas y migas conocimos esta ciudad que tiene mucho para mostrar (museos prehistóricos, arquitectura medieval y moderna), y que oculta sorpresas, porque ¿Quién podía saber de antemano que allí íbamos a ver en persona a la reina Sofía? ¡¡Y nos saludó!!
El sábado nos desplazamos a visitar una de, a mi parecer, las ciudades más impresionantes de España; Mérida. Aparentemente, se puede pensar que es una ciudad común, ¡pero no es verdad! Esconde varias de las maravillas arquitectónicas que todavía se conservan en el mundo de la Antigüedad: un teatro y un anfiteatro romano. Además, el estado de conservación hace que sea uno de los lugares obligatorios para visitar en España. En mi opinión, Mérida es un lugar mágico que esconde estas maravillas. Y si es mágico con lluvia ¡imaginad si lo hubiéramos podido disfrutar aún más! Tanto tiene que mostrar esta ciudad que un grupo de estudiantes y mentores nos montamos en un tren que iba por toda la ciudad y nos mostraba a la vez que explicaba los principales edificios históricos. Después, finalizamos nuestra visita en el Museo romano.
Tristemente, llegó el domingo, último día de nuestro viaje. Nos despedimos de Cáceres y rumbo a Madrid paramos en Plasencia para visitar una exposición de arte contemporáneo. Después de comer en la ciudad, volvimos a Madrid.
Podría contar más cosas del viaje pero he querido resaltar algunas de las mejores, aunque he dejado en el tintero resaltar el carácter tan amable de los extremeños, o un árbol impresionante que me encantó por su belleza y cuyo nombre es muy curioso, os digo cómo se conoce en español: “Árbol del amor”, o “Árbol del beso”, o “Árbol de Judas”.
Si os habéis quedado con ganas de volver, os animo a intentar ir a una de las representaciones teatrales que hacen anualmente en el teatro romano ¡debe ser una experiencia única e imborrable! Si vais, me apunto 😉 jaja

Patricia Fontaneda, mentora

Doy por concluido este breve resumen de todo lo que hicimos y os animo a prepararos para el próximo y último viaje: ¡Cuenca! Aunque queda menos de un mes para que acabe el curso, hay que ver el lado positivo y pensar que ¡todavía quedan muchas cosas que hacer y disfrutar! Y, creo que, Cuenca es una de ellas ☺

 

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