Mi familia anfitriona

José Luis y Liza

¡Hola! Acabo de llegar a casa después de mi viaje a Londres. ¡Lo he pasado fenomenal, pero fue muy raro hablar en ingles durante todo el finde! Siempre es un momento muy feliz cuando regreso a casa después de un viaje, porque esa noche toda mi familia anfitriona esta en casa para cenar conmigo. Por eso, quería escribir sobre ellos para el post numero diez.
A lo largo de la mayoría de mi vida en Nueva York, he vivido en dos casas, una de mi padre y una de mi madre. Mi hermana y yo solemos cambiar casas cada cuatro días, más o menos, y estas mudanzas siempre son difíciles porque tenemos que llevar todas nuestras cosas a la otra casa. Mi hermana mayor tiene 22 años, y estamos muy unidas, y en nuestra familia hay una mayoría grande de mujeres. Siempre hemos estado muy agradecidas por una familia de mujeres fuertes, pero cuando estaba planeando mi experiencia en España quería algo diferente, una familia más grande con hermanos. Por eso, el programa me escogió la familia Carles Palmese, con una madre, un padre, y dos chicos.
La madre, Cristina, es italiana, y me encanta escuchar cuando ella habla italiano con el resto de la familia. ¡Siempre digo que mi experiencia en España es muy única porque estoy aprendiendo español e italiano! Cristina estudió arquitectura, y ahora esta involucrada en muchos eventos y talleres de arte y activismo en Madrid. Recientemente, ella terminó su primer documental y planeó una exposición en la UAM sobre violencia de genero y discapacidad. Si quieres saber más sobre la expo, escribí un post hace una semana con mucha información sobre ella, y puedes verla hasta el 14 de diciembre. Me alegra mucho haber visto su trabajo crecer y transformarse en proyectos increíbles. También, Cristina es una chef buenísima, así que yo soy muy afortunada. Comemos muchas pastas y platos típicos de Italia y España.
El padre, José Luis, trabaja en el departamento de música en la UAM. Es un profesor, y enseño mi amiga de Skidmore hace dos años. ¡Qué coincidencia! Siempre escucho la música que viene de su ordenador, y él trabaja en muchos proyectos con el concepto del sonido y el espacio, como “soundscapes.” Mis padres anfitriones trabajan juntos en muchos proyectos, y Cristina crea el arte visual y José Luis crea la música.
Finalmente, me encanta tener hermanitos porque es una experiencia muy diferente que la que tengo en Nueva York. Santiago tiene 15 años y Rodrigo tiene 13 años. A los dos les encantan jugar al fútbol y a los videojuegos. Tienen días muy largos de escuela y trabajan muy duro, porque después del instituto van a clases de música varios días a la semana. Santiago toca el piano y Rodrigo toca el violín, por lo que la casa siempre está llena de música. Este aspecto es muy parecido a mis casas en Nueva York, y me encanta la música como flautista que soy. Me encanta ver las películas de Harry Potter y la serie Big Bang Theory con mis hermanos anfitriones.
Como puedes ver, tengo una familia muy especial y divertida. Cada día me siento muy afortunada y orgullosa de ellos. Siempre quiero vivir en una casa llena de música, arte y gente creativa y por eso ha sido una experiencia muy buena vivir con ellos. ¡Les voy a echar de menos cuando tenga que regresar a Nueva York!

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