Una vida dulce, pero sana.

En el mundo tenemos un problema de sobre-endulzar. Para ayudar a las personas que tienen problemas de salud debido a la azúcar de mesa, la sacarosa, los científicos inventaron los edulcorantes. Los edulcorantes no deben ser confundidos con los azúcares naturales como la stevia, la miel y el néctar de agave. Los edulcorantes son azúcares sintéticos, o sea que están hechos en un laboratorio. Los edulcorantes más comunes son: aspartamo, acesulfamo-potasio, neotamo, sacarina, sucralosa y adventame. El aspartamo se encuentra en los refrescos de dieta, como la coca cola sin azúcar, el chicle y la gelatina. El acesulfamo-potasio se encuentra en los postres congelados y también en la coca-cola sin azúcar. El neotame se encuentra en múltiples productos horneados bajo el nombre de “Newtame”. La sacarina se encuentra en bebidas y zumos. La sucralosa se conoce mejor como Splenda y se usa como edulcorante general para cafés, productos horneados y goma de mascar. El adventame se utiliza principalmente en productos horneados. 

Aunque existen cinco diferentes edulcorantes populares en el mercado todavía hay argumentos en la comunidad científica sobre la seguridad de consumir edulcorantes. Las organizaciones gubernamentales suelen decir que no hay graves problemas de salud por consumir edulcorantes. Sin embargo, dados los resultados de varios científicos, los edulcorantes no deben de consumirse por hechos de mejorar la salud porque causan muchos daños al sistema corporal. 

Varios estudios desde el siglo XX han enseñando los impactos negativos de consumir edulcorantes. Por ejemplo, un estudio de 1970 demostró una asociación entre la sacarina y el cáncer de vejiga, especialmente en ratas macho. En 2014, una investigación israelí presentó evidencia experimental de que los edulcorantes pueden agravar, en lugar de detener, los trastornos metabólicos como la diabetes tipo 2. Otra investigación realizada en 2013 demostró que las dietas endulzadas con azúcares naturales o artificiales están relacionadas con un aumento de la diabetes tipo 2. Sin embargo, se requiere más investigación. Los funcionarios de salud solo son conscientes de los efectos a corto plazo de los edulcorantes. Sin embargo, se deben realizar más investigaciones sobre los efectos a largo plazo de los edulcorantes para llegar a conclusiones bien informadas. 

Aunque existan estas dudas en los edulcorantes, las organizaciones gubernamentales no dejan de vender los edulcorantes porque es un mercado muy lucrativo. Según la FDA y el Instituto Nacional del Cáncer, los resultados de las investigaciones mencionadas solo se aplican a las ratas y no son suficiente evidencia para parar de vender edulcorantes en el mercado. Otras investigaciones científicas no cumplían los criterios para ser reconocidos como investigación legítima. Por estos hechos, los edulcorantes pueden seguir en el mercado sin ningún problema. El mercado de edulcorantes espera crecer un 5% en 2024 hasta US$9.70 Billones. Este hecho puede influenciar mucho las decisiones de organizaciones gubernamentales porque la industria de edulcorantes produce trabajos para personas y dinero para el gobierno. Además de esto, es difícil dejar a personas con diabetes y otros problemas de salud sin ninguna alternativa al consumo de azúcar que ya están acostumbrado a consumir. 

Por ahora, consumir edulcorantes artificiales con moderación es la opción recomendada, pero esto tampoco es suficiente. Debemos tener en cuenta que, por lo tanto, ya estamos consumiendo una gran cantidad de azúcar. En 1994, la ingesta diaria de azúcar fue de 51 gramos de azúcares totales por día en España, pero según una encuesta de 2011 realizada por la Organización Mundial de la Salud, la ingesta media de azúcar entre los adultos españoles aumentó a 94,3 gramos. Y ha que tener en cuenta que la ingesta de azúcar recomendada para los hombres es de 37,5 gramos y para las mujeres de 25 gramos. Mucha gente dice que necesita 4 cucharaditas de azúcar por día para ganar energía. Sin embargo, estas 4 cucharadas de azúcar se encuentran en comidas que ya comemos:  frutas, verduras y carbohidratos porque estos se descomponen en glucosa en el cuerpo y, por lo tanto, sirven como un centro de energía. 

Los edulcorantes artificiales no tienen valor nutricional y se usan principalmente para reducir el azúcar en el cuerpo y para controlar el peso. Aunque se ha confirmado que esto no es cierto.  En el futuro, se deben realizar más estudios siguiendo protocolos científicos para investigar más a fondo estas controversias y ver si el objetivo de los edulcorantes artificiales se alcanza para los humanos a largo plazo. Por ahora, no se deben consumir edulcorantes y en general intentar disminuir la cantidad de azúcares agregadas que consumimos. Aunque el gobierno no quiera proteger nuestros cuerpos, tenemos en nosotros el poder de decidir qué entra a nuestro cuerpo. Entonces, no consumamos edulcorantes y disminuyamos la cantidad de sacarosa que consumimos. En vez de estas azúcares agregadas consuman frutas y verduras para satisfacer la necesidad de algo dulce.  

Isabel Gomez

La redacción: “Una vida dulce, pero sana“, de Isabel Gomez forma parte de las tareas de la clase “Español para Hablantes de Herencia” (Spanish for Heritage Speakers), curso impartido por el profesor Miguel Ángel Lera durante la primavera de 2020 en Tufts-Skidmore Spain.

Tags: , , , , , , , ,

No comments yet.

Leave a Reply

Discover more from Tufts-Skidmore Spain

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading